Preparación de superficies:

  • Inspección visual: Realizar una inspección visual detallada para identificar grietas, defectos y contaminantes en la superficie del hormigón.
  • Perfil de rugosidad: Verificar que el perfil de rugosidad de la superficie cumpla con las especificaciones requeridas para una adecuada adherencia del recubrimiento.
  • Limpieza profunda: Asegurarse de que la superficie esté completamente limpia de polvo, suciedad, grasa u otros contaminantes que puedan afectar la adherencia del recubrimiento.
  • Eliminación de contaminantes: Retirar cualquier contaminante soluble en agua, como sales, cloruros o sulfatos, que puedan provocar problemas de corrosión bajo el recubrimiento.
  • Perfil de limpieza: Verificar que el método de preparación de superficies haya logrado el perfil de limpieza adecuado para garantizar una buena adherencia del recubrimiento.
  • Secado completo: Confirmar que la superficie de hormigón esté completamente seca antes de aplicar cualquier recubrimiento para evitar problemas de adherencia y curado.
  • Reparación de defectos: Identificar y reparar cualquier defecto en la superficie del hormigón, como grietas o agujeros, antes de la aplicación del recubrimiento.
  • Compatibilidad del recubrimiento: Verificar que el tipo de recubrimiento seleccionado sea compatible con el sustrato de hormigón y cumpla con los requisitos de resistencia química y mecánica.
  • Cumplimiento de normativas: Asegurarse de que la preparación de superficies cumpla con las normativas y estándares relevantes, como los establecidos por ISO, ASTM o AMPP.
  • Registro documental: Mantener un registro detallado de todas las etapas de preparación de superficies, incluyendo fotografías, informes de inspección y resultados de pruebas, para fines de trazabilidad y control de calidad.

 

Aplicación del recubrimiento:

  • Temperatura y humedad: Controlar las condiciones ambientales, como la temperatura y humedad del sustrato, durante la aplicación del recubrimiento para garantizar un curado adecuado.
  • Espesor del recubrimiento: Verificar que el espesor del recubrimiento aplicado cumpla con las especificaciones del fabricante para garantizar una protección efectiva.
  • Mezclado correcto: Asegurarse de que el recubrimiento se haya mezclado correctamente, siguiendo las instrucciones del fabricante, para garantizar una aplicación uniforme y homogénea.
  • Tiempo de curado: Respetar el tiempo de curado recomendado entre capas de recubrimiento, si es necesario, para evitar problemas de adherencia y compatibilidad.
  • Aplicación uniforme: Garantizar una aplicación uniforme del recubrimiento sobre toda la superficie de hormigón para evitar irregularidades y áreas sin protección.
  • Inspección visual: Realizar inspecciones visuales periódicas durante la aplicación para detectar posibles defectos, como burbujas, rayas o falta de cobertura.
  • Compatibilidad con el Sustrato: Verificar que el recubrimiento sea compatible con el sustrato de hormigón y que se haya realizado una prueba de adherencia previa, si es necesario.
  • Protección ambiental: Tomar medidas para proteger el área de trabajo y el recubrimiento fresco de la contaminación ambiental, como polvo, humedad o productos químicos.
  • Control de calidad en tiempo real: Implementar un sistema de control de calidad en tiempo real durante la aplicación para corregir cualquier desviación o problema de manera inmediata.
  • Pruebas de desempeño: Realizar pruebas de desempeño, como pruebas de adherencia, resistencia química o resistencia al desgaste, para verificar la efectividad y durabilidad del recubrimiento aplicado.